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Prevención de Conflictos Armados: Taller subregional andino PDF Imprimir E-Mail

Diciembre de 2003

Por Comisión Andina de Servicios

En el marco del programa “El rol de la sociedad civil en la prevención de conflictos en América Latina y el Caribe 2003-2005” y con el propósito de motivar el debate entre redes y organizaciones de la sociedad civil con experiencia en el tema así como de generar iniciativas en el ámbito de la seguridad regional, la construcción de la paz y la prevención de conflictos, CRIES y CAS organizaron un taller andino sobre prevención de conflictos que antecede un encuentro latinoamericano como preparación de la conferencia de Naciones Unidas en 2005 al respecto. Dicho evento se llevo a cabo los días 1, 2 y 3 de diciembre en la ciudad de Bogota- Colombia.

El siguiente documento es una recopilacion de las conclusiones y recomendaciones para acciones de incidencia, diálogo, educación y difusión. puntos que se trataron durante el evento y esta presentado y organizado en tres aspectos importantes:

a. Frente al Estado

  • Crear mecanismos para que las distintas instancias del Estado informen a la sociedad civil sobre los instrumentos nacionales e internacionales en el área de derechos humanos y prevención de conflictos. 

  •  Sensibilizar a los funcionarios sobre los distintos tratados para la prevención de conflictos. 

  • Promover de una reunión regional de los Defensores del Pueblo, para diseñar políticas comunes en prevención de conflictos. 

  •  Fortalecer programas de capacitación, en el área de prevención de conflictos y derechos humanos, a las policías y fuerzas armadas nacionales, y promover mecanismos de rendición de cuentas entre los distintos organismos gubernamentales en materia de derechos y prevención de conflictos. 

  • Contemplar transparentes mecanismos de consulta a organizaciones de la sociedad civil, asi como de  participación y decisión.

  • Proponer al Estado, que en consenso, con las organizaciones civiles diseñe e implemente una propuesta curricular desde la educación básica a la universitaria en prevención de conflictos y derechos humanos, y que busque el apoyo del Convenio Andrés Bello para impulsar este tipo de programas en las fronteras. 

  • Fortalecer la autonomía y el poder de los gobiernos locales en el área fronteriza, haciendo énfasis en la utilización de instrumentos internacionales de protección de los DDHH y de prevención de conflictos. 

  • Crear una mesa de diálogo entre autoridades locales fronterizas para fortalecer su interacción en esas zonas. 

  •  Difundir entre los gobiernos centrales, locales y la sociedad civil, los resultados de los encuentros binacionales que se realicen por parte de diversas entidades 

  • Pedir al estado venezolano que cumpla con el Acta de Carabobo sobre el libre tránsito entre ciudadanos y ciudadanas de la comunidad andina.

  • Exigir a los gobiernos que no lo hayan hecho, que firmen el Protocolo Opcional a la Convención de los Derechos del Niño sobre la participación de los niños en el conflicto armado, como instrumento de prevención del conflicto.

  • Solicitar a los Estados el reconocimiento del papel de las organizaciones de la sociedad civil en las fronteras, en defensa y promoción de los derechos humanos y en prevención de los conflictos.

b. Desde y entre la sociedad civil:

  • Proponer como una manera de prevención de conflictos programas de objeción de conciencia de los jóvenes para que no se vinculen al servicio militar obligatorio ni a los grupos armados ilegales y trabajen a favor de la producción de normas al respecto.  

  • Discutir los aportes de los movimientos de No-violencia para tener al respecto un concepto común y una estrategia conjunta. 

  • Aprender desde experiencias de los pueblos indígenas respecto al fortalecimiento de la organización comunitaria para evitar que los jóvenes se vinculen a los grupos armados y puedan hacerle frente a los actores del conflicto. 

  • Armar una red de defensa de la vida a nivel latinoamericano que analice los efectos de la globalización y el ALCA. 

  • Propiciar la titulación de tierras a grupos étnicos y fortalecer las organizaciones indígenas para su articulación con distintos componentes a nivel nacional y más allá de las fronteras, como mecanismo para la prevención del conflicto. 

  • Realizar una consulta con pueblos indígenas transfronterizos para buscar mecanismos de prevención de conflictos que no necesariamente pasen por la presencia militar o policial, y evitar el abuso de poder. 

  • Construir una agenda común de las organizaciones de la sociedad civil basada en los principios éticos y los derechos humanos que supere las diferencias o divisiones entre las ONG de derechos humanos y otras, de modo que les de mayor fuerza.

  • Divulgar estudios sobre causas y procesos que alimentan los conflictos y capacitar a las organizaciones de la sociedad civil acerca de cómo enfrentarlas. 

  • Generar estudios binacionales o subregionales que permitan una mayor problematización del contexto de los conflictos, monitoreen sus dinámicas, hagan un diagnóstico sistemático de la situación de las fronteras, a fin de tener documentos que se socialicen como instrumentos de trabajo y sirvan a los diferentes componentes de la sociedad civil en cada país. Como parte de los ejes temáticos de ese diagnóstico hecho en común entre gentes de los países implicados se sugieren los siguientes: 

  • La militarización, no solamente enfocada en los actores estatales, sino en los no estatales, sus causas y manifestaciones en infraestructura y operativos así como efectos sobre los derechos humanos de las comunidades locales y en cada uno de los ámbitos de las fronteras.

  • Las estrategias para actuar en cada zona y en sus particularidades locales. 

  • Establecer una relación con los medios de comunicación, a fin de producir una especie de "contra información" respecto del discurso oficial y de los grupos armados. 

  • Generar un diálogo transfronterizo de la sociedad civil. 

  • Documentar la información precisa y analizar lo que está ocurriendo en las fronteras, para socializarlos y capacitar a las comunidades en ese sentido. 

  • Hacer el trabajo de prevención desde sectores específicos: comunidades indígenas, negras, campesinas, jóvenes y mujeres, y enfatizar sus especificidades frente al tema. 

  • Crear un espacio para que las organizaciones hagan una especie de auto crítica interna a partir de comprobar las limitaciones a su representatividad desde la perspectiva multiétnica y pluricultural, revisen los procesos de socialización y devolución de la información a las organizaciones de base.

  • Involucrar a las universidades e iglesias para promover el papel que pueden cumplir las organizaciones sociales en la prevención de conflictos. 

  • Fortalecer los reglamentos internos de cada una de las comunidades y los hermanamientos o acompañamientos desde las mismas organizaciones de la sociedad civil. 

  • Articular este proceso con otros similares que se están produciendo en el marco latinoamericano sobre derechos humanos y sociales.

  • Capacitar a las organizaciones sociales en una metodología de seguimiento de los tratados e instrumentos nacionales e internacionales que se refieren al área de prevención de conflictos.

  • Conformar una plataforma sobre esta temática con acuerdos básicos de intercambio en términos del tratamiento del tema, mecanismos de apoyo a las poblaciones y compromiso de las organizaciones para hacer una mayor incidencia.

c.      Organismos regionales o internacionales:

  • A nivel de las Naciones Unidas fuera de su enorme aporte, existe un problema en el funcionamiento de sus distintas agencias entre las que surgen disputas por recursos o protagonismos que dificultan el trabajo de prevención de conflictos.  Por ello, es necesario lograr una coordinación entre las agencias del sistema de la ONU. También se propone un estudio sobre el debate de las cuestiones de paz y seguridad en Naciones Unidas así como su experiencia en la prevención y resolución de conflictos.

  • En cuanto a la Cumbre Iberoamericana, la propuesta de conformar una Secretaría podía ser aprovechada para proponer que también juegue un papel como instrumento útil para la prevención del conflicto. 

  • En el marco de la OEA, no están claras cuáles son las mejores instancias para el trabajo. Se sugiere realizar un estudio para identificar los mejores canales para la prevención de conflictos. 

  • En el seno de la CAN, la Secretaría General tiene instrumentos para ayudar a que sus países miembros pongan en marcha sus políticas para un manejo cooperativo de las fronteras, los cuales pueden contribuir a la prevención de los conflictos. También se requiere un estudio para conocer más a fondo esa opción que ofrecería esta instancia andina.     En cuanto a fundaciones privadas de las iglesias, las universidades, o instituciones como las Fundaciones Arias o Carter es necesario identificar las posibilidades con las que cuentan  y los trabajos que realizan para que puedan ser incorporados al esfuerzo de prevención de conflictos.
 
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