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Agenda de Acción Regional para la Prevención de Conflictos Armados PDF Imprimir E-Mail

Junio de 2005

Por GPPAC - Región América Latina y el Caribe

RECOMENDACIONES DESDE LA SOCIEDAD CIVIL PARA LA PREVENCIÓN DE CONFLICTOS ARMADOS EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE[1]

Índice

Preámbulo

I. A las organizaciones de la sociedad civil

1.      Para el fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil para su participación efectiva en la prevención de conflictos armados.

2.      Para la incidencia frente a los gobiernos, parlamentos y organizaciones gubernamentales subregionales, regionales  e internacionales.

II. A los gobiernos

1.    Para la coordinación institucional  y la  capacitación  en la prevención de conflictos armados.

2.    Para la formulación de políticas públicas y  las relaciones con OIGs.

3.    Para las relaciones con la sociedad  civil.

III. A las organizaciones internacionales intergubernamentales y sus agencias

1.      Generales.

2.      Para organismos subregionales.

3.      Para la Organización de los Estados Americanos.

4.      Para la Organización de las Nacionales Unidas.

Preámbulo

Nosotros, representantes de diversas organizaciones de la sociedad civil de América Latina y el Caribe, motivados por la creciente violencia armada en la mayor parte de nuestros países, y  participantes de iniciativas regionales y globales para la promoción de la confianza, la tolerancia, la participación, los derechos humanos, la gobernabilidad democrática, el desarrollo sustentable y la paz:

  • Reconociendo la urgencia de detectar anticipadamente las causas de los potenciales conflictos violentos y armados así como abordar tempranamente su prevención y eventual escalamiento;
  • Reconociendo igualmente la contribución positiva de América Latina y el Caribe al desarrollo del Derecho Internacional así como su rica experiencia histórica de observación del Derecho para la prevención y solución de conflictos armados tanto nacionales como internacionales;
  • Enfatizando la importancia y la capacidad de los actores de la sociedad civil y de la diplomacia ciudadana para desarrollar estrategias decomunicación y entendimiento  complementarias a la diplomacia  gubernamental;
  • Teniendo en cuenta las dinámicas específicas, así como las diversas características políticas, culturales, sociales y económicas  de cada país y subregión;
  • Conscientes de la necesidad de participar activamente en la obtención y mantenimiento de la seguridad por vías no violentas y democráticas y reconociendo la importancia de la participación de la sociedad civil en la construcción de una cultura de paz; 

  • Reconociendo que en las sociedades de América Latina y el Caribe y en sus políticas públicas persisten formas de exclusión basadas en la condición de género, etnia, raza, generación o condición social y económica que dificultan la realización del derecho humano a la libertad, las seguridades personales y la articulación social indispensables para la paz y la seguridad; 

  • Y con la intención de contribuir a la transformación  pacífica de los actuales sistemas de normas, valores e instituciones para la realización de condiciones estructurales que posibiliten el desarrollo integral de las potencialidades de todos los seres humanos;

Proponemos un Plan de Acción, dirigido a organizaciones de la sociedad civil, gobiernos y organismos internacionales interestatales, que busca contribuir a la prevención de conflictos armados y la construcción de una cultura de la paz  que se extienda a las generaciones presentes y futuras en toda la región.


I. A las organizaciones de la sociedad civil

1.  Para el fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil para su participación efectiva en la prevención de conflictos armados.

  • Constituir una red regional de organizaciones de la sociedad civil para la prevención de conflictos armados y la construcción y mantenimiento de la paz en América Latina y el Caribe,  sobre la base de  redes nacionales y  subregionales, que se encargarían, entre otros,  de:

  • Construir y fortalecer alianzas con actores que dirigen y/o impulsan procesos similares que estén abocados a temas relacionados (desarrollo, derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y colectivos) con el objeto de ampliar y reforzar las capacidades de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) ylograr un enfoque pluralista, multiétnico y multicultural, que incluya a las mujeres y a los jóvenes, en la comprensión de la prevención de conflictos armados y la construcción de la paz.

  • Promover el reconocimiento de la seguridad como un bien público que compromete al Estado con la ciudadanía y su  adecuado reconocimiento en las plataformas programáticas de los partidos y demás agrupaciones políticas.

  • Difundir información sobre el papel que pueden y deben cumplir los actores sociales, y en especial las mujeres y los jóvenes, en la prevención de conflictos armados; y estimular programas de información y capacitación sobre una cultura de la paz, en especial para niños, niñas y jóvenes.

  • Propiciar el intercambio de  experiencias exitosas, lecciones aprendidas y buenas prácticas en la prevención, el tratamiento y la solución de conflictos violentos, incluyendo aquellos que se producen en zonas fronterizas, así como la construcción de la paz, en particular los procesos tradicionales de  pueblos indígenas, afrodescendientes y romaníes.

  • Estimular programas de información y formación para la reducción de la disponibilidad y uso de armas de fuego como vectores y catalizadores de violencia.

  • Crear un Observatorio para la Prevención de Conflictos Armados en América Latina y el Caribe que adelantaría entre sus actividades:

  • Ejecutar, apoyar, participar y profundizar en  estudios e investigaciones para la comprensión de los conflictos y   su  resolución.

  • Utilizar los hallazgos sobre el tema para producir y difundir documentos útiles para el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil, los gobiernos y las organizaciones internacionales gubernamentales (OIG), ampliando en particular su análisis sobre las circunstancias contextuales de los conflictos armados.

  • Elaborar y poner en práctica  un sistema de alerta temprana, sobre la base de  variables e indicadores, para identificar  potenciales conflictos armados y violentos en los entornos nacionales, subregionales y regional así como monitorear las dinámicas de posibles focos de conflictos armados y difundir información sobre éstos.  En este marco, realizar  diagnósticos  sistemáticos de las situaciones  internas y fronterizas de los países.

  • Elaborar y aplicar metodologías de seguimiento de los tratados e instrumentos nacionales e internacionales   que se refieren a la prevención de conflictos armados  y  la construcción de la paz. 

  • Desarrollar y ejecutar programas de capacitación en prevención de conflictos armados,  construcción y mantenimiento de la paz, incluyendo  el ejercicio de los derechos de los ciudadanos/as.

  • Ejecutar, apoyar y profundizar en estudios tendientes a aprovechar experiencias exitosas sobre control de la proliferación armas de fuego y explosivos y promover la armonización de leyes que regulen el control de la venta, uso y posesión de armas de fuego, municiones y explosivos y partes así como componentes de armas de fuego, municiones y explosivos.

2.       Para la incidencia frente a los gobiernos, parlamentos y organizaciones gubernamentales subregionales, regionales  e internacionales.

  • Abogar por la creación, puesta en práctica y mantenimiento de mecanismos institucionales que permitan y amplíen la participación de la sociedad civil en los procesos de formulación, implementación, monitoreo y evaluación de políticas públicas globales, regionales y nacionales para el logro de la paz y prevención de conflictos armados.  A tal fin, se pueden:

  • Adelantar estrategias de interlocución con organizaciones internacionales no-gubernamentales (OING), gobiernos y organizaciones intergubernamentales e incentivar a las OSC para que se acrediten ante las OIG.

  • Desarrollar iniciativas para la legislación y la implementación por parte de los gobiernos de la consulta obligatoria y el consentimiento previo libre e informado sobre políticas públicas y sus instrumentos a ser aplicados para la prevención y resolución de conflictos, especialmente a  pueblos indígenas, campesinos y afrodescendientes en lo referido a la titulación de tierras, autoridad sobre territorios y el uso de recursos naturales.

  • Involucrar a las OSC en los procesos de elaboración y evaluación de políticas públicas de defensa,  seguridad ciudadana y otros temas de paz y seguridad para garantizar que éstas se desarrollen dentro del marco democrático. 

  • Implementar  estrategias dirigidasa la firma, ratificación y puesta en práctica, por parte delos gobiernos, de los diferentes instrumentos legales internacionales respecto a temas relacionados a la  prevención de conflictos armados, el desarme, la construcción  y mantenimiento de la paz así como  el respeto de los derechos humanos.  En especial:

  • La Convención InteramericanaContra la Fabricación y Tráfico Ilícito de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y Otros Materiales Relacionados (CIFTA).

  • El reglamento modelo de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), en donde éste se refiere al lavado de dineros obtenidos ilegalmente.

  • Los programas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) contra el tráfico de armas y municiones.

  • Emplazar a los gobiernos para que elaboren y presenten  públicamente los informes que den cuenta del nivel de  cumplimiento de las obligaciones contraídas a partir de la ratificación de instrumentos y tratados internacionales en  estas materias.

  • Promover iniciativas tendientes a la armonización de leyes que regulen el control de la venta, uso y posesión de armas de fuego y sus municiones,  explosivos así como partes y componentes de armas de fuego, municiones y explosivos.

  • Promover políticas públicas y leyes que eviten el reclutamiento forzoso de jóvenes.

  • Proponer a los parlamentos políticas públicas alternativas y viables a las de los gobiernos y OIG en temas de paz y seguridad. 

II. A los gobiernos

1.  Para la coordinación institucional  y la  capacitación  en la prevención de conflictos armados.

  • Establecer mecanismos institucionales de coordinación entre los diferentes órganos del Estado, especialmente entre aquellos  responsables de seguridad pública, justicia, desarrollo comunitario, medio ambiente y la vigencia de los derechos humanos. Fortalecer el trabajo inter-agencia y  crear comisiones especiales dedicadas a la prevención de conflictos.

  • Potenciar las capacidades técnicas y políticas de los funcionarios y funcionarias en materia de prevención de conflictos y resolución no-violenta de los mismos, para lo cual habría que:

  • Incluir en sus procesos de capacitación, especialmente para quienes trabajen con seguridad pública, programas específicos de educación para la paz y los derechos humanos, acordes con las normativas de la UNESCO, en todas las dimensiones (violencia familiar, social y estatal, entre otros).  Estos programas deben también contribuir a la eliminación de prejuicios así como de todas las formas de discriminación y deben desarrollarse preferentemente en colaboración con las OSC.

  • Garantizar un proceso de selección de funcionarios y funcionarias que incluya un perfil ajustado a la   defensa de los derechos humanos.

2.  Para la formulación de políticas públicas y  las relaciones con OIG.

  • Ratificar instrumentos legales internacionales que se relacionan con el respeto de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales colectivos y generar políticas acordes con las obligaciones contraídas.

  • Realizar, presentar ante las OIG y publicar informes periódicos en los que se dé cuenta del estado de avance y cumplimiento de los acuerdos internacionales contraídos en estas materias.

  • Crear y poner en funcionamiento, junto con las OIG, Observatorios Interestatales de Alerta Temprana para detectar potenciales conflictos armados. Los Observatorios deberán:  

  • Incluir mecanismos institucionalizados de participación de la sociedad civil así como de representantes de grupos y poblaciones con alta probabilidad de verse involucrados en futuros conflictos armados.

  • Establecer y fomentar, en las áreas y entre las poblaciones correspondientes, medidas de confianza mutua, incluyendo la participación de civiles en misiones de observación y  de paz.

  • Establecer procesos democráticos, participativos y transparentes para la formulación de políticas de defensa que se adecuen a las modificaciones estratégicas mundiales y regionales, las reales necesidades de defensa de los países, el imperativo de la conducción y control democrático de las fuerzas armadas y la observancia inequívoca del Derecho Internacional, en particular, en el uso de la fuerza.

  • Invitar a los países a que formulen políticas de defensa y las presenten en Libros Blancos u otros documentos oficiales teniendo en cuenta las recomendaciones hemisféricas en la materia.

  •  Promover, en el marco de la OEA y de las organizaciones subregionales, la firma e implementación de memorando  de entendimiento para el establecimiento de puntos de contacto institucionales para el intercambio de información sobre  transferencias legales e ilegales de armas y municiones.

  3.  Para las relaciones con  la sociedad civil.

  • Crear y/o fortalecer espacios institucionales de consulta y participación de la sociedad civil en asuntos de  seguridad,  prevención de conflictos y construcción de la paz.

  • Promover la discusión con la sociedad civil respecto a leyes que estén relacionadas con estos temas.

  • Promover la participación de OSC  en el diseño y planificación de legislaciones relacionadas a los derechos humanos.

  • Diseñar, implementar y procurar el acceso a la información así como a programas de capacitación para la ciudadanía en temas de prevención de conflictos y derechos humanos.

III. A las organizaciones internacionales intergubernamentales y sus agencias

1.      Generales.

  • Asegurar mecanismos de participación efectiva de la sociedad civil en diálogos y consultas entre distintos actores  que sean promovidos por las OIG y los organismos subregionales en asuntos específicamente asociados a la prevención de conflictos armados, el mantenimiento de la gobernabilidad democrática y la paz internacional.  Entre éstos, podrían establecerse foros consultivos específicos para la prevención de conflictos.

  • Facilitar la creación y/o implementación de mecanismos de alerta temprana y prevención de conflictos armados en la región, tomando en consideración una posible  colaboración y construcción de alianzas con iniciativas de las OSC.  En este sentido, apoyar la construcción de los Observatorios Interestatales de Alerta Temprana y de sus  mecanismos e instrumentos, en especial aquellos orientados a la  participación institucionalizada de  las OSC.  

  • Incentivar la acreditación de las OSC ante las OIG para que puedan participar en la discusión, formulación, implementación, monitoreo y evaluación de políticas de prevención de conflictos armados.

  • Apoyar e implementar programas de capacitación para las OSC en materia de prevención de conflictos armados y construcción de la paz.

  • Estimular  y apoyar el desarrollo e implementación de programas, por parte de las OSC,  para el fortalecimiento de la una cultura de paz, en especial entre niños, niñas y jóvenes.

  • Promover estudios de impacto  que busquen identificar aquellas políticas, proyectos y programas de naturaleza económica así como social implementados y recomendados por los gobiernos que  contribuyan a la generación o profundización de conflictos violentos en los ámbitos locales, nacionales, subregionales y regionales.

2. Para los organismos subregionales.

  • Orientar la labor de mecanismos multilaterales subregionales (CARICOM, Comunidad Andina de Naciones, MERCOSUR, SICA, Grupo de los Tres, Grupo Río y Asociación de Estados del Caribe) hacia la implementación de sistemas subregionales de alerta temprana para la prevención de conflictos armados, mediante el ejercicio de una diplomacia tendiente al mantenimiento de la paz, la gobernabilidad democrática y la seguridad regional.  Promover en éstos mecanismos institucionalizados para la participación de las OSC. 

  • Apoyar las propuestas de reforma  del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) presentadas por su Comité Consultivo.  

  • Apoyar e implementar programas de formación para las OSC en materia de prevención de conflictos armados y construcción de la paz así como apoyar y promover la creación de espacios de capacitación y entrenamiento de civiles en misiones de observación y de paz.

3. Para la Organización de los Estados Americanos.

  • Consolidar los mecanismos internos de resguardo de la plena vigencia de los principios expresados en los     documentos fundamentales, tales como la Declaración Interamericana de Derechos Humanos y la Carta Democrática Interamericana.

  • Fortalecer el sistema de defensa de los derechos humanos y garantizar que los Estados acaten las decisiones emanadas de dicho sistema. 

  • Apoyar a  la Secretaría General  para que ejerza sus competencias en el área de prevención de conflictos.  

  •  Elaborar un Plan de Acción a mediano plazo para la ejecución de los mandatos de la Declaración sobre Seguridad en las Américas (México, 2003) especialmente en lo que se refiere a su Capítulo III sobre los Compromisos y Acciones de Cooperación en torno a la solución pacífica de controversias, prevención de conflictos, establecimiento de zonas de paz, control de armamentos, desarme y no proliferación de armas de destrucción masiva, limitación de gastos militares, medidas de fomento de la confianza mutua, así como  comercio y uso legal e ilegal de armas de fuego y municiones, entre otros.

  •  Prestar especial atención a las problemáticas de las migraciones internacionales, desplazados y refugiados en las estrategias que se diseñen para la prevención de conflictos armados.

  •  Recomendar a la Comisión Interamericana de la Mujer, en cooperación con la Organización Panamericana de la Salud, la realización de un estudio sobre los avances de la Convención Interamericana para Erradicar la Violencia contra la Mujer (Belén do Pará) y su relación con los conflictos violentos y armados en la región.

  • Crear el mecanismos que posibilite que las OSC puedan ser  escuchadas  en un panel especial durante las sesiones del Mecanismo de Evaluación Multilateral (MEM) de la CICAD y que éstas puedan (bajo petición previa y anticipada) participar como observadores y presentar informes escritos.

4. Para la Organización de las Naciones Unidas.

  • Implementar las recomendaciones contenidas en el documento elaborado por el Panel Cardoso, particularmente en lo referente a la participación de la sociedad civil en el Consejo de Seguridad.

  • Crear un espacio de interlocución específico e institucionalizado de la sociedad civil para temas de prevención de conflictos en el Consejo de Seguridad, más allá de la participación contemplada en la Fórmula Arria.

  • Que el Departamento de Asuntos Políticos de la ONU contemple e implemente la participación activa de la sociedad civil en las acciones que encare para la prevención de conflictos armados.

  • Que las estrategias y acciones que la ONU desarrolle en el terreno cuenten con la participación, consulta y monitoreo de la sociedad civil involucrada en la temática de la prevención de conflictos armados.

  • Efectivizar una mayor coordinación y comunicación de las agencias de la ONU en sus acciones de prevención de conflictos armados en América Latina y el Caribe.

  • Institucionalizar los mecanismos de enlace entre la sociedad civil y las agencias de ONU en los distintos países de la región.

  • Se propone la creación en las Naciones Unidas de un espacio institucionalizado de la sociedad civil y las agencias de la ONU que trabajen en la prevención de conflictos armados, basado en reuniones regulares de consulta e intercambio entre ambos actores.

  • Que las agencias de las Naciones Unidas reconozcan en distintos países a las OSC locales, nacionales, regionales e internacionales como sus aliados y socios naturales en la implementación de políticas de prevención de conflictos armados.

  • Recogiendo la experiencia de la sociedad civil en la implementación  de sistemas de  alerta temprana y prevención de conflictos, se solicita a la ONU y agencias dependientes que apoyen a la sociedad civil  en el desarrollo de programas específicos de alerta temprana en América Latina y el Caribe.

  • Que la ONU y sus agencias contribuyan a la capacitación de la sociedad civil en programas de alerta temprana y desarrollo de capacidades alternativas de prevención de conflictos.

  • Promover la participación de organizaciones de la sociedad en operaciones de paz.


[1]Estas recomendaciones son el resultado del proceso de consultas y debates adelantados entre 2003 y 2005 en el marco del Programa “El Rol de la Sociedad Civil en la Prevención de Conflictos Armados”.

 
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